La llegada

Apenas cinco peldaños me separaban de ella. Al pie de la escalera contemplaba los cerezos en flor bajo una bóveda azul de nubes bancas. El horóscopo me había anunciado que ‘acuario’ sería recibido con una acogida calurosa. Nada tenía que temer, sin embargo su llegada me inquietaba.

El tiempo se deslizaba demasiado lento aunque apenas habían transcurrido unos minutos. De súbito alguien se acercó detrás de mí para susurrarme al oído que ella no vendría ni ese día ni otro. Entonces un fuerte viento agitó con fuerza los árboles y un pájaro azul se posó sobre la alfombra roja… 

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Participación en el reto  Escribir Jugando de noviembre en el Blog de Lidia.

El tesoro

Imagen: Internet

No resultaría fácil desenterrar aquel tesoro. Me animé con una sonrisa y comencé a profundizar hasta las raíces, removiendo la tierra con toda mi energía y mi fuerza. No imaginaba que en cincuenta años aquel árbol pudiera crecer tanto. Por fin toqué un material duro: era la caja de galletas. Tiré con fuerza y la extraje. Luego como si de un ritual se tratara me senté y la abrí. Y entonces un ligero movimiento se dejó sentir bajo mis pies. El planeta se resentía mientras mi pequeña pandora mostraba los oscuros secretos de mi pasado…

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Participación en “Fundación Cinco Palabras” este mes por invitación de Pilar Vazquez: tesoro, sonrisa, raíces, tierra, planeta.

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Muerte súbita

Estoy cansada de pasearte por mis textos. Harta de que seas uno más en mis historias. Por eso pretendo deshacerme de ti. Sí. Sé lo que vas a decir. Hace mucho que trabajamos juntos y me has prestado un gran servicio conduciendo a los lectores a través de mis relatos. Hemos mantenido una relación respetuosa y me has servido de puente, de interlocutor. Has actuado como mi propia voz en off y has sabido presentar a mis personajes, visibilizar lugares y escenas, describir el ambiente, crear el misterio, sembrar la duda, asustar, sorprender, preparar la sonrisa, insinuar lágrimas, hablar entre líneas y hasta utilizar eufemismos porque eres incapaz de estar callado. Pero ya está bien de robar protagonismo. A veces me resultas demasiado creído porque eres consciente de saberlo todo y tan omnisciente que conoces todos los detalles. Eres capaz de seguir y perseguir a uno de mis intérpretes a través de su propia historia, en ocasiones, incluso sin ser visto ni oído. Me conoces demasiado bien. Lo sabes casi todo de mí. Eso parece peligroso y ya no me fío. Por eso voy a eliminarte. Acabaré contigo y dejaré que mis actores se defiendan solos sin necesidad de que nadie ande tras ellos. Desaparecerás de mis textos. Te borraré de un plumazo. Yo te condeno a la peor de las muertes: te enviaré al exilio durante toda una eternidad. Pasarás eones en silencio. Luego tal vez, sólo tal vez, recurra de nuevo a ti.

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Participación en el reto del ‘Blog El Tintero de Oro’, este mes de noviembre bajo el título: “Matar al narrador».

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Noviembre

Fotografía: lady_p

Noviembre comienza su andadura con la celebración de los Tosantos y el Día de los Difuntos, ambas festividades precedidas por la noche de Haloween, una fiesta importada de los países de habla inglesa, de origen pagano, que surge como producto de la cristianización de la fiesta del final del verano que marcaba el inicio del año nuevo celta.

Es por tanto un mes marcado por las tradiciones y con una fuerte impronta procedente de la cultura judeo-cristiana del mundo occidental.

Pero la mayoría ignoramos que noviembre es un mes pleno de celebraciones nacionales e internacionales que festejan acontecimientos tan dispares como la ‘concienciación de los Tsunamis’, ‘el día de los Payasos’, ‘de la adopción’, ‘de las magdalenas de vainilla’, `’de los huérfanos’, ‘de la filosofía’, ‘del saludo’, ‘de Mickey Mouse’ y hasta ‘de la bondad’. Prácticamente cada día del mes cuenta con varias celebraciones simultáneas en diferentes países del mundo.

Tanta festividad se dejan ver en el contexto de las ciudades, que teñidas de otoño, destilan aromas diversos, que a mi personalmente, me trasladan a la niñez.

Lo primero que me llega es el olor a castañas asadas. Como en los cuentos de Dikens, algunas vendedoras –señoras mayores con guantes de medio dedo- aprovechan para ofrecer cucuruchos de castañas recién asadas, que antes de calentar nuestro estómago, templan nuestras manos del frío que anuncia la proximidad del invierno.

Recuerdo las flores, protagonistas indispensables en noviembre. Las floristerías, conscientes del papel simbólico que encierran, llenan las calles de color y se muestran dispuestas a hacer su agosto, pues muchas personas, siguiendo la tradición cristiana, se acercan a los cementerios para arreglar y adornar las tumbas de los familiares fallecidos.

Y junto a las flores la gastronomía ocupa un papel principal, particularmente la repostería. Y es que en el pasado solía celebrarse una noche de vigilia, con abstinencia de carne, antes del día de Todos los Santos, durante la cual la familia se reunía para rezar y recordar a los muertos. La ausencia de carne se suplía con otras delicias culinarias que han marcado la tradición de estas fechas como los buñuelos, huesos de santos o pestiños, entre otros.

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Participación en ‘Relatos Jueveros’, esta vez y desde el blog de ‘Molí del Canyer’, bajo el título NOVIEMBRE .

La filtración

El temita de las bajantes había creado discrepancias. Resultaba imposible llegar a un acuerdo con una comunidad de jubilados condenados a malvivir con una escasa pensión. Pero la escalera era zona común y las tuberías filtraban un extraño líquido viscoso de procedencia desconocida. Todos parados ante la mancha de la pared opinaban y daban su versión. Cada cual defendía su propia hipótesis inculpando a los demás al tiempo que eludían cualquier responsabilidad. Todos menos don Eloy, quien después de observarla detenidamente, sentenció seguro y contundente: «Tranquilos. Esto proviene del edificio de al lado. Estamos salvados».  Entonces se miraron unos a otros y respiraron con alivio.

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Participación en “Relatos en Cadena”, Semana 7.

Ven y camina conmigo…

Ven y camina conmigo…Bunbury y Pepe Aguilar

Algunos viajes resultan inolvidables por las huellas indelebles que dejan en la memoria, y en general, suelen implicar pequeñas catarsis porque trascienden la realidad de lo cotidiano para elevarnos más allá de lo común. Casi todos tenemos la oportunidad de vivir uno o varios de estos viajes, aunque siempre hay uno que marca, e incluso, cambia el rumbo de nuestras vidas para siempre.

Hacía ya una temporada que aquella relación andaba a trancas y barrancas. No había pasado nada concreto: no había peleas, ni discusiones. Sencillamente lejanía. Cada cual permanecía sumido en sus cosas. De vez en cuando uno de los dos caía en la cuenta del silencio atronador que los rodeaba, de que casi no salían con los amigos o que habían pasado varias semanas sin hacer el amor…

Decidieron viajar.

En el avión apenas hablaron. Él permanecía absorto en una revista. Ella, desde su asiento, de vez en cuando ladeaba la cabeza para mirarlo. Sus entradas eran enormes y pintaban unas patillas y sienes canosas, de herencia materna, aunque aún era joven. Solía  mirarlo cuando no se daba cuenta y observaba pequeños gestos que delataban su carácter perfeccionista y parsimonioso. Aquel escrutinio más allá del amor le inspiraba ternura y le recordaba que le aceptaba tal como era. Pero sabía que algo iba mal, que este viaje representaba una oportunidad para el reencuentro o la separación.

Los días pasaron casi sin darse cuenta. Y la última noche salieron a cenar. Hablaron. Efectivamente se habían distanciado. Estaban de acuerdo. Ninguno encontraba una razón concreta. Simplemente había pasado. Y ambos necesitaban algo, que sin saber cómo o por qué, había desaparecido y el cariño no les bastaba.

Decidieron separarse.

El recuerdo de aquel viaje aún se torna agridulce, un sabor que se volvió añejo con los años. Y aunque el amor puso a salvo otros afectos como el cariño, la amistad o la confianza, ella lamenta que no haya sido él quien la acompañe. Y a veces, en su cabeza suela la letra de aquella canción: Ven y camina conmigo un tramo tan solo y hablamos después

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Reto de este jueves desde el blog de Merche. Una canción puede decirlo todo…

La entrevista

Tranquilidad, mucha tranquilidad. Todo saldrá bien. Es verdad que coche te ha fallado pero vas bien de tiempo, puedes coger un bus o incluso un taxi. Eso es llamaré a un taxi.

−¡Taxi! A la calle Esperanza por favor.

Vaya nombrecito. Lo más importante es recordar que apenas tendrás quince o veinte minutos para convencer a tu entrevistador de que eres la candidata perfecta porque conoces tus funciones, manejas la jerga empresarial, eres firme, segura, competitiva y todo esto mostrando tu mejor sonrisa. Procura no enseñar las manos. Te has comido todas las uñas y eso que juraste no volver a hacerlo. Todo irá bien. Llevas muchos días repitiéndote a ti misma lo mismo, Te sabes este discurso de memoria.

−Hemos llegado. Son 27 euros.

¡Vaya edificio! A ver. Ah sí, las oficinas están en la quinta planta. Vaya sorpresa…No me puedo creer que no haya nadie y que yo sea la única aspirante…

−Buenos días vengo para la entrevista con el señor Martínez.

−Pues viene usted con mucho tiempo. La entrevista será mañana doce a las 11.OOh y no hoy once a las 12.00h…

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Reto “Micreoteatro Octubre” esta vez con el tema ‘tiempo’.

Olvidar

Las casas del pueblo se divisan en un horizonte que zigzaguea al compás de la carretera. De niña jugaba haciendo guiños con los ojos. Con los años aprendí a mirarlo todo. Poco a poco los recuerdos desaparecen. Hoy sólo el pasado y el presente me pertenecen. El futuro está poblado de lagunas, lleno de paréntesis, socavado de vacíos. Dejaré de ser yo. Poco después el mundo se ausentará de mí. Y entonces habré llegado al final…

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Participación en el reto de octubre a iniciativa de 5 Líneas, esta vez incluyendo las palabras casas, años y desaparezcan

El prisionero

Willy, ‘cara de bueno’, consiguió engañar a todos menos a sí mismo.  No le había ido mal deambulando por los recodos de la maldad, al tiempo que pactaba con el demonio. Conseguir cuanto quería fue por encima de todo su objetivo: embustero, desleal, impostor e hipócrita, acusó, robó e inculpó falsamente a cuantos le estorbaron. Y aun así, cuando esperaba la condena en su celda y recibió la visita de su madre, el amor y la compasión que proyectaban sus ojos, atravesaron su corazón putrefacto, y apenas por un instante, una ligera sonrisa se dibujó en su rostro…

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Reto correspondiente al mes de octubre del “Blog de Lidia”

Reencuentro

Se levantó la solapa del abrigo y caminó pletórico por la ilusión de aquella cita. Cruzó la calle. Mientras avanzaba observó una amapola en los bordes desbrozados de la acera. Pensó en los años transcurridos desde la primera vez. Soñó con aquel viaje entonces imposible. Miró al cielo para contemplar la luna insinuada al atardecer y por fin, cuando casi había llegado al lugar acordado, la vio marchar sobre sus pasos. Pensó retroceder pero la llamó dos veces: «¡Amanda! ¡Amanda!» Ella se volvió y ambos descubrieron en sus rostros la memoria inexorable y cruel del paso del tiempo.

Microrrelato,”Fundación Cinco Palabras” este mes de octubre: solapa, ilusión, amapola, viaje y luna.