El viaje

Para la convocatoria de este mes de octubre en ENTC tenemos la palabra RAME, que viene a significar ‘la belleza del caos’. Esbozando esta idea nos invitan a escribir un relato.

Nos empeñamos en viajar a la Isla de Pascua y lo conseguimos. Y después de un vuelo nocturno, surcando el cielo de diversos países, llegamos al amanecer, agotadas pero con buen ánimo. Nada más bajar del avión nos obsequiaron con los famosos collares de flores y un coche de la agencia nos esperaba para llevarnos al hotel.

Una vez instaladas, desayunamos y nos marchamos a la playa. El día parecía radiante, nada hacía presagiar el desastre que nos aguardaba. Tumbadas en la arena planeábamos la estancia, cuando de repente el sol se ocultó tras unas nubes que consideramos pasajeras. Pero no fue así. El cielo se oscureció y comenzó a soplar un viento desapacible y fuerte. Comprobamos que la gente recogía y se marchaba…

Nosotras nos resistíamos, no queríamos marcharnos. Hasta que de pronto vimos cómo se desplazaba desde lejos una ola gigante hacia nosotras. Corrimos pero fue inútil. Aquella muralla de agua se estrelló contra la costa arrasándolo todo, sembrando el desorden y el pánico. Nos metimos dentro de un tubo de una alcantarilla, con tanta suerte que el agua nos cubrió hasta la cintura. Cuando salimos un sosegado y silencioso caos imponía un nuevo paisaje en la Isla.

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El desahucio

El reto de  ‘Cinco Líneas de Adella Brac’, este mes de octubre nos invita a escribir con las palabras: Algunos, tendrías y directora.

Algunos días te veía demasiado cansada. Yo no dejaba de preguntarme si no tendrías que consultar al médico. Tú callabas. Hasta que una mañana llamó la directora del banco: teníamos una última oportunidad, o pagábamos o nos desahuciaban…

Salí a pasear al parque y acabé sentado en un banco tomando un café. Entonces alguien pasó por delante, alargó la mano y me dio una moneda: todo estaba perdido.

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Bendita Rutina

El reto de  Adella Brac, ‘Cinco líneas’, este mes de septiembre  nos invita a escribir con las palabras: Encarga, mayoría, aplica

Emma se encarga de conducir el bus del colegio. Lleva años haciéndolo y conoce a la mayoría de los niños. Su existencia era monótona y rutinaria: cada día la misma ruta cuatro veces, ruta a la que aplica una tarifa simbólica. Nunca sucedió nada interesante hasta que una mañana se le atravesó un camión y los chicos tuvieron que salir por las ventanillas y cargarla hasta el hospital. Aquel día Emma anheló su bendita rutina…

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Carencias

Esta semana en ‘Relatos Jueveros’ desde el Blog de Nuria, ’Bitácora Literaria’, se nos invita a escribir un relato sobre ‘el vacío existencial’ en 350 palabras.

Hace ya mucho tiempo que te marchaste definitivamente de mi lado, dejándome un enorme vacío que no he sido capaz de llenar con nada ni nadie.

Desde aquel día que nos despedimos en la playa no ha habido un amanecer que no me haya enturbiado los ojos con tu recuerdo. Todo se tiñó de una pátina de desesperanza, de desilusión, de desidia, de apatía e indiferencia. Y siento que cada día que pasa me faltan fuerzas para seguir resistiendo.

Tengo demasiadas horas de soledad en mi haber. El camino que se abre ante mí es sinuoso y confío no demasiado largo. Detrás de cada curva no espero sorpresas. Ya no me creo expectativas. Nada me desilusiona porque no vivo en la ilusión ni en el espejismo de una existencia mejor. Carezco de sueños, de anhelos, de ambiciones que me definan y me animen a seguir.

Quiero pero no puedo. Sólo tolero y aguanto refugiada en mí trinchera, a veces distraída, a veces demasiado ocupada en simulacros de episodios de distracción y falso bienestar.

Solo permanezco, contemplo. Aguardo pacientemente el transcurrir monótono de los días abstraída en tareas y quehaceres tan prescindibles como innecesarios, deseando se prolonguen lo menos posible y que el sueño me atrape y me traiga definitivamente la paz.

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Parecidos razonables

Desde el Blog ‘El Tintero de Oro’ se convoca un nuevo reto: escribir 250 palabras sobre el tema ‘Redes Sociales’.

En la primera década del siglo XXI irrumpió Facebook en nuestras vidas. En aquel entonces era la red social por antonomasia y si no tenías una cuenta, no eras nadie en el universo de las relaciones sociales en el marco de internet.

Esta red conectaba a familiares y conocidos. Y recuerdo, que de buenas a primeras, alguien de quien no sabías nada desde hacía años, contactaba contigo y accedías y participabas d su vida a través del muro donde se colgaban fotos de la vida cotidiana: viajes, cumpleaños, fines de semana o incluso fotos del día a día en la casa.

Respecto a mí, hacía años que no sabía nada de Lena, una antigua compañera de colegio que con doce años se mudó de ciudad porque su padre era militar y le cambiaron de destino. Éramos muy buenas amigas, inseparables, incluso habíamos pensado estudiar lo mismo para vivir juntas.

Y un día se me ocurrió buscarla. Había muchas ‘Lenas’, con diferentes apellidos o sobrenombres. La empresa era difícil. Hasta que de repente -no lo podía creer- vi una foto de Lena tal y como la recordaba del colegio. Abrí su perfil y para mi sorpresa no era ella sino su hija, que se también se llamaba Lena y resultaba ser idéntica a ella. No acabó ahí la sorpresa porque entre los amigos de ‘Lena hija’ se encontraba la mía, que casualmente se llama como yo y es mi viva imagen.

Y pensé: «Lena y yo hemos estado unidas sin saberlo…».

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Ruptura

El blog de Adella Brac nos invita a escribir 5 líneas, este mes de agosto con las palabras importante, pesar y parte.  

Lo más importante ya estaba hecho. Muy a mi pesar la relación se había roto. Cada uno por su parte había dejado un poquito de sí mismo en el otro, era inevitable. Lloré. Lloré hasta  que mis ojos se hincharon, hasta casi agotar mis lágrimas. Más de rabia que de pena. Más por el tiempo perdido que por lo ganado. Y ahora, resiliente y convencida, comienzo de nuevo mi camino, esta vez libre para ser quien quiero.

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Los Miller

Esta semana en ‘Viernes creativo’ del blog ‘Escribe fino’ se nos invita a escribir un relato inspirado en esta fotografía de Eliot Erwirt.
Fotografía de Eliot Erwirt

Los Miller quieren hacerse un retrato de familia. A media mañana se presentan en el estudio. Quieren una foto informal, una escena que refleje una situación más o menos cotidiana, distendida, aunque se intuya preparada para la ocasión.

El retratista les ofrece varias opciones, entre ellas el clásico retrato con el matrimonio sentado y los hijos detrás en pie. Pero no les convence. Desean mostrar una pose algo más casual. Entonces ella, la esposa, una mujer esbelta y elegante, observa un rincón con un sofá. Le recuerda un trozo del salón de su casa. Enseguida la inspiró: «este es el lugar perfecto» afirmó convencida.

El fotógrafo aprovechó el acuerdo. Colocó el trípode frente a ellos. Comprobó los parámetros. Enfocó. Hizo varias observaciones al tiempo que daba algunas instrucciones a la familia: « A ver el hijo mayor junto a su padre y el menor al lado de su madre». Enseguida se colocaron menos el pequeño que permanecía distraído, deambulando por el local, curioseando las fotografías de la pared, que en ese instante, al oír las indicaciones, se volvió  y dando un salto se sentó muy cerca de su madre… Ésta, mirándolo de reojo, con una sonrisa un poco forzada, le comentó entre dientes: «te advertí que te pusieras calcetines negros»

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La figura de porcelana

Para la convocatoria de este mes en ENTC tenemos la palabra VOORPRET, que  en holandés significa ‘anticipación’ o emoción placentera que se experimenta ante una situación.  A partir de esta idea escribiremos un relato.

Tenía que decir la verdad. Que había sido yo quien había roto aquella pequeña estatuilla tan hortera que mi madre custodiaba celosamente como recuerdo de mi abuela. Había sido sin querer. Dejé el bolso justo al lado y cuando fui a cogerlo la figura de porcelana se estrelló contra el suelo. Recogí los trozos, los coloqué como pude para disimular y me marché sin decir palabra.

Seguro que mi madre ya se ha dado cuenta. Seguro que sabe que he sido yo pero está esperando mi confesión o al menos eso hacía cuando era pequeña para «darme la oportunidad de decir la verdad» añadía siempre.

Cuando estaba doblando la esquina, justo antes de llegar a su casa, sonó el móvil: era ella.

−Dime mamá –contesté algo temblorosa y avergonzada.

−Hola hija. ¿Te importaría comprar pegamento especial para porcelana? Rompí sin querer la figurita de la abuela y pegué los trozos pero luego cuando la volviste a tirar tú se despegaron…

Nada más colgar me embargó una gran sensación de alivio y bienestar, y animada por la doble revelación de mi madre, subí las escaleras contenta, tarareando una canción.

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Un deseo cumplido

El reto de  ‘Cinco Líneas de Adella Brac’, este mes de julio nos invita a escribir con las palabras: cometa, encontrado y autoridad..

Aquella noche el cielo se llenó de estrellas y un cometa de cola luminosa atravesó la bóveda oscura. Pedí uno de los deseos que había encontrado en mi interior, y con esa autoridad que me otorga ser la protagonista de mi propia historia, cerré los ojos, me concentré y repetí tres veces en voz alta mi sueño para que se cumpliera. Luego me senté a contemplar el firmamento, convencida y segura de que se haría realidad…

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Indiferencia

El reto de  ‘Cinco Líneas de Adella Brac’, este mes de Junio nos invita a escribir con las palabras: terraza, vería y control.

De no ser por el espeso bosque, desde la terraza vería su casa. Pero sólo podía ver el camino de acceso. Permanecía horas allí observando agazapado, atento a todos los movimientos: a las entradas y salidas, a la llegada del cartero y a cualquiera que fuera de paso. Todo control me parecía poco con tal de verla al menos una vez cada día. Y cuando esto sucedía me relajaba y añadía desesperanza  a mi tremenda cobardía…

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