El matrimonio Arnolfini

La obra en la que se inspira este micro es de  Jan Van Eyck, ‘El matrimonio Arnolfini’.

Amanecía en la ciudad de Brujas. Corría el año de mil cuatrocientos y pico, cuando los Arnolfini se dirigen hacia el que será su nuevo hogar, una finca pequeña pero bien situada en una de las arterias principales de la ciudad.

«Querida, espero que todo sea de tu agrado» −comentó Giovanni a su esposa. «Ha sido complicado encontrar una casa, considerando que debía ser un lugar a la altura que ambos merecemos. La mujer de un mercader debe vivir acorde a su estatus. ¿Qué te parece la recamara Jeanne? He procurado que la alcoba sea confortable para ti y para el hijo que esperamos».

«Como puedes ver, he colocado en un lugar destacado el espejo que nos regalaron tus padres e hice que escribieran nuestro nombre en el marco. El resto de los muebles los encargué a un ebanista que conocí en la capital».

Giovanni, descorrió la cortina, miró a su esposa y dijo sonriendo: «Cuando hace sol entra luz suficiente por la ventana. La habitación se ilumina y caldea lo suficiente como para que vos y nuestro hijo estéis cómodos, mientras yo viajo. Fíjate que hasta nuestro terrier Mussu, se ha quedado dormido…»

«Tomad mi mano, recorreremos juntos el resto de la casa…»

©lady_p

27 comentarios sobre “El matrimonio Arnolfini

  1. mejor que la casa sea confortable para no salir mucho. Imagina lo que tardas esta gente en vestirse y arreglarse para salir. Y ahora con hijo… menos aun. Y tener que sacar al perro. ¡Qué sacrificada es la vida del rico!

    una buena temática para encajar en las escena. Muy original. Tiene toda la pinta de que te has documentado psrasaver de estos personajes.

    abrszooo

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  2. Hola lady. Me has transportado a la Brujas del siglo XV, inspirada en el célebre cuadro El matrimonio Arnolfini de Jan van Eyck; con una prosa elegante y cargada de detalles sensoriales, recreas un momento de ternura entre Giovanni Arnolfini y su esposa Jeanne mientras se instalan en su nuevo hogar, una finca en una arteria principal de la ciudad. El gesto final de Giovanni, invitando a Jeanne a tomar su mano para recorrer la casa, destila calidez y complicidad. Das vida a los personajes de un cuadro icónico, su atmósfera histórica impregnada de detalles cotidianos y su celebración del amor doméstico, donde la luz de Brujas ilumina un nuevo comienzo.

    Un abrazo

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  3. Pienso que este ha sido de esos cuadros clasicos que obligatoriamente estudian los artistas si quieren aprender perspectiva, una obra maestra con detalles que aun hoy en dia siguen analizando, ahora bien con ese relato que da «voz» a los personajes del cuadro coincido en todo probablemente mucho de lo que apuntas se dijo, y no descuidaste detalle pues el guiño al can hace de tu micro un encanto.

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  4. Hola Lady_p!

    Me ha encantado como has retratado y descrito lo cotidiano de una escena tan antigua y aun así parece como si fuera hoy. Y es que a veces en las obras de arte los entendidos buscan las simbologías y lo más complejo, olvidando lo más cercano y mundano. Esa es también una de las grandezas del arte! Llegar a todos! Un abrazote! Marifelita.

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  5. Es que tengo que soltarlo, ya nadie pinta con esa magia y ese rollo de cuidar cada detalle como lo hacía Van Eyck. ¡Qué pasada de artista! Estoy super de acuerdo, fue un puntazo que el Arnolfini se dejara inmortalizar por esa mano prodigiosa. ¡Para estar orgulloso, vamos!

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  6. Hola Lady P, más vale tarde que nunca, pero al fin aquí estoy leyendo tu micro, la obra elegida y la imaginación que le has puesto a la escena doméstica. Nombrar «el espejo» me ha parecido todo un acierto.

    Un abrazo de Isabel Caballero.

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  7. Siempre que voy a Londres visito este cuadro. Me parece maravilloso y me ha encantado leer este relato con el supuesto diálogo, más bien monólogo, del matrimonio. Ese espejo vale por toda la historia de la pintura. Genial.

    Un abrazo.

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  8. Valoro especialmente cómo has respirado vida detrás de la escena congelada en el lienzo. Has convertido una obra de arte en una historia llena de matices emocionales. ¡Bravo, Lady, por esta joya narrativa! Este final «Tomad mi mano, recorreremos juntos el resto de la casa…» me encanta porque más allá de la casa física, esa invitación a «recorrer juntos» simboliza el camino que inician como familia. Es poético y lleno de esperanza. Abrazos desde Venezuela

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  9. Una pareja muy bien avenida ¡Claro! que dado el oficio del marido poco discutirán con tanta ausencia.

    Has descrito con naturalidad una escena conyugal de manera muy meticulosa, como si hubieras estado allí como invitada.

    Un abrazo.

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