Esta semana en ‘relatos jueveros’ el Blog de Dafne nos invita a participar con un relato que hable del ‘amor de barrio’.

El barrio es la delimitación territorial en que la ciudad se subdivide. Pero más allá del territorio y sus fronteras ciudadanas, perimetrado por calles y edificios, el barrio es un microcosmos con vida propia, una unidad emocional en la que compartimos la vida quienes lo habitamos. Es un espacio de pertenencia y resistencia. Es el lugar donde quienes vivimos encontramos nuestra identidad más próxima, donde entrelazamos nuestras experiencias cotidianas y nuestras vidas que se entrecruzan en lugares comunes de socialización: el mercado, el parque, los bares…
Por otro lado los barrios son células vivas de características sociales y económicas semejantes, que articulan la vida de su moradores, que están en constante movimiento y reproducción y reúnen a gentes que proyectan una historia común. Es por eso que tienen una personalidad y una diversidad cultural que da sentido de pertenencia a sus habitantes.
Así mismo suelen albergar servicios esenciales como centros de salud, colegios, transporte, bares… al tiempo que son motores económicos a través de los pequeños comercios, supermercados y tiendas en general.
Yo nací en el barrio del Castillo. Se llama así porque está ubicado en la zona alta y más antigua de la ciudad. Hace un par de años quisieron cambiarle el nombre por el de un conocido poeta. Pero resultó imposible. Nadie asumió el cambio y decidieron dar vuelta atrás y otorgarle al afamado escritor una pequeña calle peatonal.
Si damos un paseo observamos varios establecimientos con su nombre: una cafetería, un supermercado, una mercería y una cristalería…
Cuando camino por mi barrio muchas imágenes vuelven a mi cabeza y me veo a mí misma en las distintas etapas de mi vida: jugando de pequeña en el parque, tomando mi primera cerveza en el bar de Julián, la esquina donde di mi primer beso, las manifestaciones y revueltas estudiantiles…Y ya de mayor, un poco la historia se repite a través de mis hijos.
La verdad es que fuera de estas calles mi memoria se pierde y se diluye, porque el barrio representa casi todo cuanto he sido y he vivido hasta ahora.
©lady_p
¡Tu relato refleja puro amor de barrio! Es muy bonito crecer y vivir durante todas las etapas de la vida en un mismo barrio, pues el barrio crece y vive contigo.
Mil gracias por tu participación. Ya estás enlazada, eres la primera 😉
Un besazo
Me gustaLe gusta a 1 persona
El barrio nos concreta con todas las etapas de la vida y te deja una clara impronta. Un abrazo!
Me gustaLe gusta a 1 persona
Tú relato nos deja bien claro el concepto de barrio.Me ha gustado mucho porque veo reflejado el mio
Han cambiado asi es la vida y al igual que nosotros crecemos y evolucionamos, nuestro barrio cambia tan bien.
Te dejo mí aplauso por tu exposición.
🙋😘😘✨
Me gustaLe gusta a 1 persona
Al final tu barrio se convierte en un poso de recuerdos…Gracias, un abrazo!
Me gustaMe gusta
Hola Lady, tal cual lo explica, los barrios cambian como nosotras, pero siempre añoraremos aquellos días correteando por las calles de nuestros barrios cuando la vida a pesar de ser más dura, era más sana sin tanta tecnología. Un abrazo
Me gustaLe gusta a 1 persona
Tienes razón Nuria, antes disfrutábamos más de la calle, ahora representa un peligro más. Un abrazo!
Me gustaMe gusta
El barrio sin duda nos identifica y guarda nuestra historia, vivencias, es difícil no amarlo si uno tantas veces piso sus calles.
Hermosas palabras dedicadas al barrio, me gustó mucho, un abrazo.
PATRICIA F.
Me gustaLe gusta a 1 persona
Gracias Patricia, yo creo que barrio nos deja una impronta difícil de ignorar. Un abrazo!
Me gustaMe gusta
Hay lugares que tienen ese poder, nos marcan en nuestra identidad y nos definen hasta en nuestra forma de hablar y sentir, sobre todo cuando nacemos y crecemos dentro de su marco y generamos vínculos que sobreviven al paso del tiempo. Un abrazo, lady
Me gustaLe gusta a 1 persona
Muy buena y acertada descripción de lo que implica un barrio, en el más amplio y profundo sentido de la palabra; y un bonito recorrido de esas vivencias que se quedan adheridas a él, pendiendo del tiempo y la memoria.
Un placer leerte, Lady.
Abrazo grande 💙
Me gustaLe gusta a 1 persona
Gracias Ginebra! Un abrazo de vuelta!
Me gustaLe gusta a 1 persona
Como tu dices, totalmente de acuerdo, los barrios en la infancia imprimen señas de identidas imborrables! Un abrazote Lady-p!
Me gustaLe gusta a 1 persona
Gracias Marife! Un abrazo!
Me gustaMe gusta
El sentido de pertenencia es algo muy importante a lo largo de la vida, sentirnos parte de algo, más aún, de un sitio, del barrio donde nacemos y crecemos nos lleva a ser parte de ese todo que también se transforma, aunque yo soy partidario de lo tradicional.
Un beso dulce y dulce primavera.
Me gustaMe gusta
Gracias Duice! Un abrazo!
Me gustaMe gusta