Esta semana desde el Blog ‘Bitácora Literaria’, Nuria nos invita a escribir un ‘relato juevero’ sobre el ‘miedo a la oscuridad’.

Mi hermano y yo compartimos dormitorio desde pequeños. A mí siempre me había asustado la oscuridad y con frecuencia, en mitad de la noche, me refugiaba en su cama. Aunque era dos años menor que yo, me tranquilizaba y me hacía razonar porque él sabía mucho sobre sombras. Por eso, dónde yo veía la silueta de las orejas de un monstruo él me insistía, «fíjate bien» y me animaba a usar la lógica, hasta que al final comprendía que no eran más que los picos de unos cojines. Cuando a la oscuridad se sumaba una noche de tormentas, la cosa empeoraba y cada vez que relampagueaba yo veía perfiles, garras, puñales y mil objetos infernales que me hacían temblar y taparme con las mantas hasta la cabeza…
Lucas, mi hermano, decía que yo tenía una imaginación muy traicionera. Que debía aprender a moverme e interpretar la oscuridad. Y una noche que mis padres salieron nos pusimos a ello. Me vendó los ojos con un pañuelo de mi madre, apagó las luces y me hizo recorrer cada habitación de la casa. Tocar los muebles, aprender a diferenciar los adornos, las puertas, las ventanas e incluso reconocer dónde estaban las sillas, la mesa, el sofá. En definitiva, aprendí a ‘ver’ en la oscuridad y a conocer los objetos para después reconocer las sombras que proyectaban.
Desde aquel día, cuando por la noche mi padre apagaba las luces, nosotros jugábamos un rato a recorrer la habitación hasta aprenderla de memoria. Poco a poco me fui acostumbrando. Mi hermano me ayudó a perder el miedo a la oscuridad porque él era ciego de nacimiento y vivió siempre entre sombras y penumbras…
©lady_p
Hola Lady, un texto emotivo que nos demuestra que si te enfrentas a tus miedos puedes superarlos. No siempre tras la oscuridad hay un monstruo esperando. Me gustó mucho. Un excelente aporte para la convocatoria juevera. Gracias y un abrazo
Me gustaLe gusta a 1 persona
Muchas gracias Nuria. Un abrazo!
Me gustaMe gusta
La educación de los niños no es ningún juego y tu texto tiene mucha sabiduría para enfrentarse a tantas cosas que mucha gente no se puede quitar de encima.
Un saludo de Buscador.
Me gustaLe gusta a 1 persona
Gracias Buscador. Saludos cordiales!
Me gustaMe gusta
EStupendo texto LADY, conmovedor. Siempre me he preguntado sobre cómo se van acomodando las personas ciegas a su entorno y el tema de los miedos a la oscuridad nos pone a quienes confiamos en el don de la vista, casi en desventaja. Un abrazo
Me gustaLe gusta a 1 persona
Gracias Mónica. Me alegra que te guste. Un abrazo!
Me gustaMe gusta
Realmente es un hermoso relato, con un final que no me imaginaba y que le da el cierre perfecto.
Me gusto mucho.
Un abrazo.
PATRICIA F.
Me gustaLe gusta a 1 persona
Gracias Patricia. Un abrazo!
Me gustaMe gusta
Buenas noches, esa oscuridad de Lucas no es temible, él sabe perfectamente desenvolverse en ellas. Un texto muy bueno donde te ofrece la otra cara de saber interpretar las sombras.
Un beso y muy felices suelos.
Me gustaLe gusta a 1 persona
Gracias Campi. Un abrazo!
Me gustaMe gusta
A veces los sentidos son tan peligrosos… ademas, las personas que pierden un sentido suelen ver multiplicada la percepción en los demás. La protagonista tenía el maestro perfecto.
Genial relato y muy original.
Un abrazo.
Me gustaLe gusta a 1 persona
Es un relato muy tierno…la dulzura con que el hermano le ayudo a quitar el miedo me conmovio…Es un relato diferente que trata la oscuridad…me ha encanntado..bss
Me gustaLe gusta a 1 persona
Muchas gracias Mirella, me alegra que te guste. Un abrazo!
Me gustaMe gusta