‘Horror vacui’

En la convocatoria juevera de esta semana, Mag desde su blog ‘La Trastienda del Pecado’ nos invita a escribir sobre ‘el arte de no hacer nada’.

Nuestra cultura occidental ha difundido la pedagogía de la ocupación, de manera que suele asustar estar sin hacer nada, de ahí la tendencia a llenar todos los huecos y tener la agenda a tope, pasando de una actividad a otra, a veces, incluso a costa de padecer un tremendo estrés. Parece como si dejar algunos intervalos en blanco estableciera huecos o fisuras por donde nuestra vida puede escapar o nosotros mismos caer en una especie de sima o abismo. Esta sensación es conocida como ‘horror vacui’ o miedo al vacío: el terror a estar sin hacer nada. Una actitud que consideramos una pérdida de tiempo que acaba conduciendo al aburrimiento total y absoluto.

Nada más lejos.

Parece que la sapiencia oriental descubrió la necesidad de esos espacios en blanco y sus culturas contemplan el ‘no hacer’ como la capacidad de tomar conciencia y abandonar ‘el piloto automático’ que permanentemente nos induce a actuar. Algo así como cuando conducimos abstraídos y perdemos la conciencia del camino recorrido hasta llegar a casa.

Uno de los versos de un poema taoísta escrito por Lao Tse, es una preciosa metáfora que ayuda a comprender mejor este concepto: Se moldea la arcilla para hacer la vasija, / pero de su vacío depende el uso de la vasija.

No obstante no hay norma sin excepción y en Europa Occidental hay algunos países que han avanzado en esta reflexión, como por ejemplo los italianos que utilizan la expresión dolce far niente (lo dulce de no hacer nada) para aludir al arte de no hacer nada y en Holanda que han experimentado el método niksen (literalmente ‘no hacer nada’) para referirse a ese tiempo en el que nos recuperamos físicamente, pensamos con serenidad en un problema o simplemente tomamos una decisión.

En cualquier caso, ‘no hacer nada’ no siempre es una invitación a la pasividad o la pereza. Por el contrario a veces supone tomar conciencia sobre cuando actuar o cuando no. Del ‘arte de no hacer nada’ se obtienen muchos beneficios para la salud mental y física además de representar una oportunidad para disfrutar del único tiempo real que poseemos: aquí y ahora.

©lady_p

25 comentarios sobre “‘Horror vacui’

  1. Muy cierto lo que comentas, Lady.

    Despreciamos los silencios y los momentos de meditación, y son tan necesarios como las pausas para respirar de los charlatanes. 😉

    Me encantó la fotografía y esas frases tan complicadas de pronunciar para mi trapajosa lengua. XD

    Abrazo grande, paisana.

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  2. Qué buen repaso has dado sobre la reflexión de otros países en cuanto al arte de no hacer nada, me ha gustado su explicación. Y en verdad, es como dices, que no hacer nada no implica aburrimiento, sino que es una manera de recargar pilas , algo muy necesario para volver con más energía a las obligaciones cotidianas.

    Muy buen texto, me ha gustado.

    Besos.

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  3. Hermosas palabras de reflexión Lady! Es así difícil a veces parar para algunos, pero parar no significa no hacer nada…Por mí parte me gusta hacer esas pausas, incluso a veces me quedo sentada mirando el vacío, mí mente fluctúa, imagina o simplemente descansa del quilombo del afuera! Besos por ahí!!!

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  4. Muy buena reflexión sobre el espacio o tiempo de no hacer nada, lo necesario que es para estar mejor, ese pensamiento de Lao Tsé es excelente, al igual que el no hacer nada de los italianos.

    Realmente muy bueno y para reflexionar, un abrazo.

    PATRICIA F.

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  5. Parece que esta convocatoria de escribir lo que es no tener que hacer nada, resultó muy eficiente para conocer de todo…en especial porque aprendi una cita que no conocía..no al menos de esa manera… «Se moldea la arcilla para hacer la vasija, / pero de su vacío depende el uso de la vasija.» Interesante refrán milenario que debiera ser practicado en la actualidas..Las personas estamos acostumbradas a centrarnos en el ser que vemos pero es la parte del no-ser, o sea el espacio interior el que realmente es útil… Asi que hoy cumpli el reto de otro refrán popular que dice que a la cama no te irás sin conocer algo más,  porque «Un día sin aprender algo nuevo es un día perdido» (Benjamin Franklin)…Muchas gracias por este aporte tan educativo…bsss

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    1. Muchas gracias. Como veo que te ha gustado te envío el poema completo: «Treinta radios convergen en el centro
      de una rueda,
      pero es su vacío
      lo que hace útil al carro.
      Se moldea la arcilla para hacer la vasija,
      pero de su vacío
      depende el uso de la vasija.
      Se abren puertas y ventanas
      en los muros de una casa,
      y es el vacío
      lo que permite habitaría.
      En el ser centramos nuestro interés,
      pero del no-ser depende la utilidad.» Lao Tsé.
      Espero que te guste. Un abrazo!

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  6. Comparto plenamente tus observaciones. Nunca he entendido lo de rellenar la agenda, el hecho de tener todas las horas y minutos del día ocupados sin tregua para no poder respirar hondo y solazarse con una simple mirada al exterior por nuestra ventana. La contemplación serena de lo que nos rodea puede beneficiarnos mucho. Más, sin duda, que estar continuamente ocupado en mil quehaceres, la mayoría de las veces porque nos obligamos a ello.

    El hecho de dejar algunos espacios de tiempo en blanco no va a perjudicar nuestra vida, ni es un motivo para creer que vas a aburrirte soberanamente.

    La gente se ha impuesto un ritmo trepidante en muchas ocasiones por imitación y no saber decir “no”. La asertividad es una gran virtud sin duda. Rechazar algo que no nos apetece y no forzarnos a pasar por el aro de otros puede ayudar a disponer de más tiempo para ti.

    Tomar conciencia de lo que quieres realmente y abandonar ‘el piloto automático’ que mencionas es muy sano también.

    El ejemplo de cuando conducimos abstraídos y perdemos la conciencia del camino recorrido hasta llegar a casa es magnífico para ilustrar que somos capaces de conseguir la abstracción. Eso sí, es mejor abstraerse en casa que conduciendo por ahí.

    El poema de Lao Tse viene que ni pintado para el tema de fondo que tratas.

    Debemos ser conscientes de que en la vida hay, como bien describes, «ese tiempo en el que nos recuperamos físicamente, pensamos con serenidad en un problema o simplemente tomamos una decisión».

    Tomar conciencia sobre cuando actuar o cuando no es todo un arte para mantener a raya el estrés y las imposiciones.

    En fin, me ha encantado tu post.

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    1. Muchas gracias Marcos por tu amable comentario. Yo también creo que hacer pausas es necesario y sano porque conectamos con nosotros mismos y tomamos conciencia de la vida que, a menudo, nos pasa desapercibida. Un abrazo!

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  7. lo de rellenar huecos en la agenda, al menos en mi caso es más bien porque si hay un gran hueco entre dos actividades, es muy probable, si no es que me interesa mucho, wue a la segunda no acuda. Porque cuando ya se ha terminado, ya se ha terminado.

    Abrazooo

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  8. Hola, Lady P, estoy completamente de acuerdo contigo.

    Personalmente, en mis escasos momentos de no hacer nada, es cuando más conciencia tengo de que estoy haciendo algo. Dejar la mente en blanco es como un reseteo, totalmente necesario, y no es ningún pecado imperdonable. Es, simplemente, vivir.

    Un beso enorme y millones de gracias por tu participación en la convocatoria juevera.

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  9. Hola:

    Yo creo que, al final, más pronto que tarde, a todos nos llega el momento de entender la necesidad de que, a momentos de ajetreo, le sigan períodos de descanso que hay que saber aprovechar, se sea de la cultura que se sea. Lo digo por propia experiencia… 😁

    Un abrazo. 🤗

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